sábado, 11 de junio de 2011

un lugar en el camino

Tierra quemada por el sol
lloras en silencio
escondes tanta vida bajo tu piel reseca
que afloran lágrimas en forma de lagunas.

Icono de los que luchan por sobrevivir
en un mar verde... o seco,
siempre anhelado
por quienes intentaron forjarse un porvenir.

Laberinto plano de míticos caminos,
rectos y polvorientos
otrora surcados por leyendas y viajeros,
tu astro abrasa los regalos
que nacen en sus veras
en forma de amapolas
todas las primaveras
cual goteo de tus propias venas.

Las encinas
silenciosas y vigilantes
atestiguan mudas la dureza del pasado
y el carácter de tus gentes
aquellos hijos de los molinos
que vencieron a los cuatro vientos
vosotras y vosotros
sois ahora los que serviréis de referente
al horizonte
para que el atardecer
con vuestro esfuerzo
se torne en amanecer
y convierta en esperanza
la próxima noche de los tiempos.

corazon libre

Te han sitiado corazón y esperan tu renuncia,
los únicos vencidos corazón, son los que no luchan.
No los dejes corazón que maten la alegría,
remienda con un sueño corazón, tus alas malheridas.
No te entregues corazón libre, no te entregues.
No te entregues corazón libre, no te entregues.
Y recuerda corazón, la infancia sin fronteras,
el tacto de la vida corazón, carne de primaveras.
Se equivocan corazón, con frágiles cadenas,
más viento que raíces corazón, destrózalas y vuela.
No te entregues corazón libre...
No los oigas corazón, que sus voces no te aturdan,
serás cómplice y esclavo corazón, si es que los escuchas.
No te entregues corazón libre...
Adelante corazón, sin miedo a la derrota,
durar, no es estar vivo corazón, vivir es otra cosa.
No te entregues corazón libre...

RAFAEL AMOR

el mar


El mar es un desierto azul y tan intenso como el miedo que ella tiene a naufragar,
el mar es además otro nombre de mamá, una nueva ocasión para seguir creciendo
el mar es sobre todo el reverso del cielo o tal vez sea al revés, no lo sé
el mar me ha dicho cosas que yo nunca he olvidado si te acercas también te las contaré

Que aunque he nacido en tierra me siento un orgulloso pez que flota entre sus sueños

El mar es un amigo que ahora siempre me espera, amiga, entre tus piernas
el mar nunca se explica, se siente, se respira... te llega o no te llega
el mar es un enigma, una gran esperanza, un refugio para náufragos del verso...
el mar me ha dicho cosas que yo nunca he olvidado si te acercas también te las contaré

Que aunque he nacido en tierra me siento un orgulloso pez que flota entre sus sueños

Y tengo mis burbujas de amor y de locura
y mi trozo de acuario con amigos que me ayudan
y tengo a veces miedo de caer en esas redes
que hacen que nos olvidemos que un día fuimos peces
Y tengo demasiadas cosas para estar callado bajo el agua
Y tienes demasiadas cosas para estar callado bajo el agua
Tenemos demasiadas cosas para estar callados bajo el agua

Y el día que me vaya, llevadme donde ella
y que ella me de vida otra vez
de mi sangre, salitre. De mis manos, marea. De mis besos, olas para disfrutar
Después bañaros todos, hagamos una fiesta donde se confundan lágrimas y mar
que eso es lo que quiero y así lo dejo escrito... si tu quieres, tú me puedes ayudar
que aunque he nacido en tierra me siento un orgulloso pez que flota entre sus sueños.

mario sanmiguel

pasiones y virtudes

Antes de que este planeta estuviera habitado por hombres y mujeres, vivían en él, pasiones y virtudes.

En el planeta Tierra estuvieron viviendo durante cientos y cientos de años, durante toda una eternidad pasiones y virtudes, que se aburrían de lo lindo viendo el transcurrir de los siglos.

Así cada día trataban de inventar un juego nuevo al que jugar para que se hiciese más llevadera la larga, larga, larga existencia.

Solía ser la imaginación la que proponía los juegos y un día propuso jugar al escondite. A todos les pareció bien, todos estaban entusiasmados con la idea, pero claro, ¿quién se la liga? La primera en levantar la mano fue la locura: ¡yo, yo me la ligo! la locura... Bueno está bien pues ¡ala a contar!, vuelve la cara contra ese árbol y comienza la cuenta mientras nos escondemos.

La locura se dio la vuelta, volvió su cara contra la corteza del árbol y empezó a contar una cuenta imposible: 1, 7, 2, 55, 88, 3...y una a una se fueron escondiendo todos y todas.

La locura seguía su cuenta y cada uno iba buscando el lugar más apropiado en el que pensaban que la locura no los encontraría, poco a poco se fueron escondiendo todos excepto uno que tardaba en encontrar su lugar apropiado, ese era el amor. Y es que ya sabeis que el amor es bastante indeciso y andaba de un lado para otro buscando donde meterse.

La locura seguía con su cuenta 55, 6, 99, 100 ¡voy! Se dio la vuelta y el amor se metió en el primer lugar que vio. Se metió de un salto en un matorral de zarzas que había allí cerca, allí se coló y se quedó agazapado con la esperanza de que no le viera, y no le vio.

A quien primero se encontró la locura allí tumbada fue a la pereza, a la imaginación la vio entre las nubes, a la mentira la vio allí pero como era mentira, estaba allí, la mentira...Y así uno a uno fueron apareciendo todos, la locura fue encontrándolos a todos.

Al poco rato faltaba solamente uno por encontrar, aquel era el amor. Es que ya sabéis que encontrar el amor es bastante difícil.

El juego ya empezaba a hacerse pesado, así que la locura empezó a impacientarse: amor sal ya, que se hace tarde...

Pero el amor ya sabes que es muy indeciso y no solamente uno tarda en encontrarlo sino que a veces tarda demasiado en salir a la luz.

El amor asustado no salía. La envidia, que suele preocuparse más de los demás que de sí misma, se acercó al oído de la locura y le dijo: el amor está oculto en esas zarzas.

La locura muy enfadada fue hacia las zarzas y gritó: ¡Amor sal ya, se nos hace tarde!


Pero, creo que os he dicho ya, que el amor es indeciso y que una vez que lo encuentras es difícil de sacarlo.

La locura muy enfadada trató de meter la mano entre las zarzas para sacar al amor de las solapas con la mala fortuna que se pinchó con una espina y es que a veces hacer salir al amor es doloroso y la locura muy enfadada arrancó una vara que había en el matorral y empezó a agitarla entre las ramas.

De repente, sonó un grito. De entre las ramas de las zarzas salió el amor con las cuencas de los ojos ensangrentadas, la locura en su locura, al agitar la vara entre las zarzas, le había sacado los ojos al amor dejándolo ciego para siempre.

Todos se quedaron muy callados mirando al amor con las cuencas vacías, sin saber qué decir, nadie. Quizá aquella fue la única ocasión en la que la locura habló con un poquito de cordura, porque dijo no os preocupéis, desde ahora yo seré sus ojos y es por eso que desde entonces, el amor es ciego... y la locura... son sus ojos.


DEDICADO A MARIO SAN MIGUEL E ISMAEL SERRANO, ellos me lo contaron por primera vez y me hicieron sentir... gracias por la magia.